A más músculo, menos frío

By Mariana Esther Martínez Sánchez Marzo 20, 2018 372 No comment
Hay gente que puede caminar en la nieve en mangas de camisa, mientras otros nos cubrimos con chamarras y cobijas a la primera señal de frío. Cómo nuestro cuerpo responde al frío es una cuestión vital, particularmente en las manos, una de las áreas más expuestas al medio ambiente sobre todo al trabajar y por donde se pierde más calor corporal.
 
Para entender cómo las diferentes personas reaccionan al frío, Stephanie Payne, Alison Macintosh y Jay Stock de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, sumergieron las manos de 114 personas en agua a 0°C durante tres minutos y tomaron imágenes con una cámara térmica para ver su reacción al frío. Estas cámaras detectan la luz infrarroja emitida por los objetos calientes, por lo que las zonas más calientes de las manos se ven amarillas, mientras las frías se ven moradas. El uso de esta tecnología permitió a los investigadores ver cómo las manos de los participantes reaccionaban al frío. Los investigadores descubrieron que una mayor proporción de músculo ayuda a que las manos se mantengan calientes durante los primeros cuatro minutos. Esto se debe a que el musculo actúa como un aislante evitando que las manos se enfríen y ayudando a mantener la temperatura corporal. Pero cuando aumentaba la proporción de grasa corporal las manos de los participantes se enfriaban más rápidamente, haciendo sospechar a los investigadores que la grasa corporal no es tan buen aislante como se suponía. Sin embargo esto también podría deberse a que si se incrementa la grasa disminuye el músculo haciendo que haya menos aislamiento al frío.
 
Por otro lado, la cantidad de músculo no está relacionada con cuán rápido se calientan de nuevo las manos, lo cual parece depender del metabolismo y la circulación de cada persona. Se sabe que poblaciones nativas de lugares fríos, como los quechua de Perú, los sherpa del Himalaya o los inuit y athapasca de Norteamérica, tienen adaptaciones al frío como tasas metabólicas altas y una respuesta de los vasos sanguíneos. La tasa metabólica permite convertir más eficientemente los alimentos en calor, y la circulación a través de los vasos sanguíneos permite llevar ese calor a los tejidos donde hace falta que se altere el flujo de sangre en respuesta al frío, ayudando a mantener la temperatura corporal a pesar del clima.
 
Un detalle importante es que mantener las manos calientes depende de la proporción de músculo; es decir, una persona grande con poco músculo se enfría más rápido que una persona pequeña muy musculosa. Además hay múltiples estudios que muestran que, en promedio, las mujeres somos más susceptibles al frío que los hombres. En promedio las mujeres tenemos menos masa muscular que los hombres, una de las razones por las que tendemos a sufrir más el frío. Sin embargo es posible incrementar la masa muscular con ejercicio. Este estudio me da esperanzas después de todo, si quiero sufrir menos el frío tengo que hacer más ejercicio.
 

 

Fuente y foto: Payne, S., Macintosh, A., & Stock, J. (2018). Body size and body composition effects on heat loss from the hands during severe cold exposure. American journal of physical anthropology. DOI: 10.1002/ajpa.23432

Texto tomado, de Revista "Cienciorama" consultas en: http://www.cienciorama.unam.mx/

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Last modified on Martes, 20 Marzo 2018 19:25

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